Cuenta Clara Díez, maestra quesera y fundadora de Formaje, que tenían una espinita clavada: los helados. Para acabar con esta sensación, han diseñado una edición limitada de seis quesos helados. “No es helado de queso, sino queso helado”, apunta. “La base son algunos de nuestros quesos más icónicos y leche fresca de nuestros productores”, explica. El resultado son productos de valor gastronómico muy alto disponibles en la tienda física de Formaje en Madrid.

Los helados eran el único de los productos lácteos al que Clara Díez aún no le había abierto la puerta, con el que aún no había experimentado. “En Formaje hemos abanderado todas y cada una de las fórmulas lácteas que hacen de la leche un producto con amplísimo valor e infinidad de formas de consumo: desde la leche fresca hasta el queso, pasando por toda suerte de natas (crème fraîche, mantequillas varias…) y de leches fermentadas como el yogur o el kéfir. No se nos ocurría mejor manera de inaugurar el verano que lanzando esta edición limitada de nuestros quesos en versión helada”, asevera.

Debido tanto a la pequeña producción como al alto coste (tanto económico como medioambiental) de envíos en largas distancias de productos ultracongelados, han decidido ofrecer estos productos solo en su tienda de Madrid hasta encontrar una solución logística. El contenido por envase es de 500 g.

Los seis quesos helados
El Crème Fraîche es un capricho personal de Clara Díez. “No es ningún secreto la pasión que sentimos en Formaje por las natas, que nos ha llevado a tener una amplia selección de mantequillas de todo tipo y origen: saladas, sin salar, fermentadas, dulces… Pero la Crème Fraîche es la madre de todas las natas se merecía tener un helado por sí misma”, argumenta. El resultado es un bocado cremoso y acaramelado.

Afirma Díez que lo mejor de su Idiazabal ahumado helado es su textura. Contiene trozos del Idiazabal con el que está elaborado, “que es el Idiazabal de nuestro pastor, Julen, cuyas ovejas pastan en Lecároz, en el valle de Baztán. Las briznas del valle, sus matices, están presentes en este helado”, señala.

De la Sierra de Gredos son las cabras de raza malagueña de Paco (Quesería Elvira García) con la que elaboran Luna Roja. “Aportan una leche sinigual, reconocible entre otras muchas leches de cabra: dulce, limpia, avellanada. Esos matices, los queríamos tener presentes en el helado de cabra que desarrollásemos. Para darle una ultima tuerca, decidimos probar con la versión de este queso que lleva pimentón en su corteza: queso, cabra, pimentón… helado”, cuenta. Y, un clásico mejorado: el helado de yogur tradicional, pero elaborado también con la leche de cabras de esta raza malagueña.

Desarrollar un helado de requesón que supiese a requesón fue todo un reto que creen haber conseguido. “El matiz a leche hervida presente en el requesón se mantienen presentes en el helado. El hecho de que sea de oveja ”endulza” el resultado final”.

Y, por último, el objetivo al desarrollar un helado de Stilton fue que no supiese solo a helado de queso azul, sino que supiera a helado de Stilton. Formaje ha convertido al Colston Basset en un bocado frío, cremoso y ligero.

Tomado de la Republica.com